Al Fresco en el Callejón con Manolo Prieto y el barrio de Delicias
Arte, comunidad y memoria viva: Así llenamos de color el callejón de Watteau en Delicias
El tejido social de un barrio es lo que le da vida, y en la Fundación Manolo Prieto creemos firmemente en el poder de la cultura para transformar el espacio público. Por eso, nos hace una ilusión enorme compartir nuestra última colaboración. Hemos participado en el laboratorio ciudadano de Infinito Delicias, coordinado por el maravilloso equipo de Grigri, dentro del maravilloso proyecto vecinal «Al Fresco en el Callejón».
Esta iniciativa, presentada por el Centro de Rehabilitación Psicosocial de Arganzuela (CRPS Arganzuela), buscaba un objetivo claro: embellecer y habitar el callejón de la calle Watteau, en pleno barrio de Delicias en Madrid.


Un mural con historia para el barrio de Delicias
Nuestra presidenta, Marta, quiso unirse a este proyecto desde el principio. Para apoyar activamente el proyecto, la fundación ofreció una propuesta artística muy vinculada al entorno: decorar el callejón con un mural basado en un diseño original de Manolo Prieto.
La encargada de dar vida a esta pieza sería la artista Adriana Berges, quien reinterpretaría el cartel del diseñador. Sin embargo, la no obtención del permiso del ayuntamiento para intervenir el muro, obligó a adaptar la propuesta.


Creatividad compartida con el CRPS Arganzuela
El arte adquiere su verdadero sentido cuando se comparte. De ahí que la nueva versión efímera de arte urbano se convirtió en un homenaje a la historia gráfica, al arte y a las personas en atención del CRPS. Las personas en atención del CRPS Arganzuela, guiados por Adriana Berges, pintaron diversas flores, incluyendo la emblemática flor del cartel de Manolo Prieto. Este taller no solo llenó de color el callejón, sino que creó un espacio de convivencia, inclusión y expresión artística compartida entre vecinos.
Además, los colectivos Mujer Rayo y las ganchilleras de Juana Doña, decoraron los bolardos del callejón y los vecinos donaron plantas para crear un jardín vertical. El cambio fue espectacular.
Manolo Prieto vivió y trabajó en este mismo barrio, lo que convierte esta acción en un regreso emocional a sus raíces madrileñas.


Un nuevo camino para la Fundación Manolo Prieto
Para nuestra fundación, «Al Fresco en el Callejón» marca el inicio de un nuevo y emocionante camino de acción cultural. Queremos que la obra de Prieto no se quede solo en los museos. Nuestro objetivo actual es ponerla en valor y, sobre todo, darle un uso vivo y comunitario.
Colaborar con el tejido social de Delicias nos ha permitido difundir el legado de un vecino ilustre. Desde este rincón de Madrid, Manolo Prieto ayudó a crear la memoria visual de todo un país a través de sus carteles. Hoy, sus vecinos recogen ese testigo para seguir haciendo barrio a través del arte.


